domingo, 29 de abril de 2012

Contra el chantaje electoral


 El Libertario # 66: Contra el chantaje electoral , ¡activemos la indignación!

Date Sun, 29 Apr 2012 08:06:29 +0200


  Como anticipo del contenido del # 66, he aquí el texto del Editorial:


 «La realidad sigue dándonos insumos para la razón libertaria. En la
 presente edición coinciden algunos textos sobre el acceso a la justicia en
 los 13 años de chavismo en el poder. Las reflexiones reiteran lo que hemos
 insistido: En Venezuela los cambios son sólo de nombre y las revoluciones
 de consigna. Como lo relatan, desde su propia experiencia, los «Amigos de
 José Manuel» o el Comité de Víctimas contra la Impunidad de Lara, la
 justicia sigue siendo un privilegio de los poderosos en el país. Los
 tribunales dependientes del “poder popular” institucionalizado, siguen
 castigando a los sectores humildes por ser pobres. Los recintos
 penitenciarios, como han registrado los grupos de derechos humanos,
 cuentan con un hacinamiento del 350%, teniendo un insólito 70% retardo
 procesal. Lo anterior es fuente de toda clase de humillaciones para los
 internos, en un caldo de cultivo que promueve la más cruel de las
 universidades del crimen en la región.

 Estas mismas organizaciones, que actualmente tienen prohibida su entrada
 en las cárceles del país, han venido denunciando la ausencia no de un
 programa revolucionario de transformación del sistema de administración de
 justicia, sino de un mínimo plan que por lo menos mejore algunos de sus
 problemas fundamentales. Uno de los argumentos es la ausencia de
 independencia entre las decisiones del poder judicial y las apetencias del
 poder ejecutivo. La designación “a dedo” de la mayoría de los jueces se
 recompensa con sueldos estratosféricos para los magistrados y magistradas,
 que aseguran la fidelidad partidaria. Es por ello que sus decisiones
 responden a criterios diferentes a la justicia, otorgando impunidad o
 celeridad según convenga. Un ejemplo irrebatible fue el tiempo record que
 las investigaciones atraparon y sentenciaron a los funcionarios
 responsables del asesinato de la hija del cónsul chileno, mientras que
 centenares de policías, acusados de matar a muchachos humildes e
 inocentes, no sólo continúan libres sino que son ascendidos dentro de la
 institución. En los contados casos que la movilización y presión popular
 logran una sentencia, los policías asesinos cumplen algunos años de
 condena en la comodidad de sus comandancias, con todo y salario. Al poco
 tiempo vuelven a la calle tras recibir los llamados “beneficios
 procesales”.

 Mientras los poderosos son intocables en el gobierno bolivariano, el resto
 somos apresados como animales en operativos policiales centrados en los
 sectores populares, los llamados “madrugonazos”. Los relatos de militantes
 chavistas de base desmontan la fácil acusación de «matriz mediática» con
 que se intentan desnaturalizar las denuncias. Casos como los de William
 Sanguino, o más recientemente el de Carlos Sieveres, -ambos militantes del
 oficialismo- demuestran que las torturas, incluso con electricidad,
 continúan siendo la práctica habitual de los policías y militares de este
 país.

 Por otro lado, la presencia de policías armados en la marcha de
 trabajadores del 17 de marzo recuerdan que, con todo y leyes de “buenas
 prácticas policiales”, las normativas que dicen proteger derechos en el
 país son menos que letra muerta. En la Venezuela bolivariana, la impunidad
 es la norma y la justicia excepción. Si no pregúntenle a Roger Cordero
 Lara, el diputado del PSUV que bombardeó guerrilleros en la llamada
 “Masacre de Cantaura”, votando por la promoción de una anodina ley de
castigo a los crímenes del pasado., que por supuesto a él no tocará, ni
ahora ni nunca.


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Extraído de: AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS

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